sábado, 15 de marzo de 2014

San Pedro del Pinatar y Cabo Palos

Hay zonas de la vecina provincia de Murcia muy interesantes, desde el punto de vista ornitológico, que no conocía.  Mi guía volvió a ser mi amigo David Pérez.

Primera parada: San Pedro del Pinatar. Unas salinas extensas, pegadas a las urbanizaciones. Mucha gente andando y corriendo por los caminos junto a las salinas. Muchos coches. Pocos observatorios.

Pese a todo las aves se ve que se acostumbran a coches y humanos y guardando sus distancias viven en las salinas. Los flamencos, en otros lugares huidizos, aquí se ponen a tiro de cámara.

 
 
 



Flamenco joven
Adulto en vuelo
 
 

Las cogujadas comunes se ven con facilidad


En el capítulo de limícolas pudimos ver correlimos tridáctilos, comunes y menudos; vuelvepiedras, agujas colinegras y chorlitejos patinegros, entre otros.



Correlimos y un chorlitejo


Correlimos tridáctilo

 

 
 


Aguja colinegra

 
 
Garzas en emigración


 
¡Qué pena! al alzar el vuelo no la pillé entera.
Avoceta


Gaviota patiamarilla
 Nunca se me habían puesto tan cerca los tarros blanco. Había que aprovechar la situación y fotografiar "a saco".


 


Cormorán grande

 

Verderón

 
 A la hora de comer nos dirigimos a Cabo Palos. Junto al mar menor vimos unas salinas. Allí nos dirigimos a ver qué caía. Poca cosa: una simpáticas cigüeñuelas.






Comimos en el faro de cabo Palos. desde allí vimos un paisaje y unas aves interesantes.

 
 





Macho de curruca cabecinegra



Hembra de colirrojo tizón



Cormorán y gaviotas


Estorninos negros



Alcatraces

 


Pardelas
 

 
 




Gaviota patiamarilla

Gaviota de audouin







Gaviota de Audouin joven


sábado, 1 de marzo de 2014

Sierra Espuña

El 1 de marzo estuve con David Pérez en Sierra Espuña (Murcia) Una sierra espectacular. No la conocía y la verdad es que me encantó. El primer reto era encontrar los muflones del Atlas o Arruis, especie introducida con fines cinegéticos que yo no había visto nunca en vivo. Aparecieron pronto en una ladera. Era un buen grupo de machos.



Subimos en coche hasta cerca de las antenas de radar. Allí cogimos una pista forestal. Unos excursionistas nos indicaron que las hembras y las crías de arruí no se veían. Un poco decepcionados seguimos el camino de los neveros y en un bebedero que forma un pequeño arroyo empezaron a asomarse las sorpresas: mirlo capiblanco, zorzal charlo, carbonero garrapinos, agateador común, pinzones, arrendajo, escribano montesino y una ardilla juguetona.

Mirlo capìblanco y Zorzal charlo

Ardilla curiosa




Escribano montesino


Para acabar el día, mientras comíamos en un merendero, apareció esta jabalina, se ve que está acostumbrada a que le echen de comer.